
A veces es insuficiente la venda para tapar un amor fracturado. Los amores rotos o imposibles necesitan de escayola para recuperarse y seguir caminando. Como las noches o los días que paso llorandote por dentro sin que la gente sepa que necesito kilos de yeso. Ya ni el frío me hiela, ni el fuego me quema. Como insensible a los vientos que mecen las ramas de mi existencia o a la ausencia de tu voz. Esa señal fatal que determina que me he acostumbrado a tu ausencia y al vacío de tu amor. Un atardecer preguntandome dónde te has metido o por dónde paras en este mundo y un amanecer mirando la niebla y la desesperación de que ha llegado un día más sin ti. Tus marcas me han dejado cicatriz pero estas las estas tapando tú al paso de tu desentendimiento por seguir con esto. Y por eso, ahora el futuro es un gigante al que ya no temo.
Hay una incertidumbre que me desvela en mis sueños: ¿cuánto tiempo aguantaré tus descuidos de amor?
Hay una incertidumbre que me desvela en mis sueños: ¿cuánto tiempo aguantaré tus descuidos de amor?








Qué bonito. Me has llegado al corazón. Yo también he sentido ese dolor, y sólo podemos confiar en que algún día se curará.
ResponderSuprimirUn beso :)
Es una lástima, pero el tiempo, siempre hace su trabajo, tarde mucho o poco. Las decepciones suelen acelerar el proceso.
ResponderSuprimirel tiempo cura las heridas eso fue lo que me dijo, pero aun espero que el fuego que existió este presente en su corazón...solo espero no temerle a ese gigante...
ResponderSuprimirun abrazo y gracias nuevamente por tus palabras...
Pero...¿él te lee? Si lo hace no tiene corazón por no conmoverse con tus palabras. Si no te lee, no tiene corazón por dejarte sufrir sola. Definitivamente no tiene corazón. Y te aseguro que sé de qué hablo.
ResponderSuprimirNo pierdas la esperanza de encontrar algo mejor, alguien que te quiera de verdad y que no te abandone nunca.